domingo, 10 de julio de 2011

Caracalla: ¿cruel o tirano?


Caracalla fue uno de los emperadores romanos más sanguinarios, pese a que solo reinó seis años, del 211 al 217. Ya antes del inicio de su mandato al mando del Imperio romano, mostró su crueldad al ordenar a los médicos que apresurasen la muerte de su padre, Septimio Severo, tras resultar este herido en una batalla en Britania en el año 211.

Fastidiado de tener que compartir el poder con su hermano Geta, Caracalla le hizo asesinar, condenó a muerte a 20.000 ciudadanos sospechosos de ser partidarios de aquél y aplacó el mal humor de los soldados llenándoles los bolsillos de sestercios.

Como Calígula, el hijo de Severo fue conocido por el nombre de una prenda de vestir. Introdujo en Roma una larga capa de estilo galo y de nombre caracallus. En verdad su nombre era Marco Aurelio Antonino.

Cada mañana, al levantarse, el peculiar dignatario quería un oso vivo para conservar los músculos en forma, se sentaba a la mesa con un tigre por comensal y se acostaba con un león durmiendo entre sus garras. Naturalmente con los dientes y uñas limadas (Historia de Roma; Indro Montanelli)

El nuevo emperador se negaba a recibir a los senadores que se agolpaban en su antesala, pero era cordial con sus soldados, a los que colmaba de favores. Caracalla disfrutaba de la vida militar y le gustaba que le vieran vestido con uniforme de soldado raso y usando un molino manual para moler su ración de grano hasta convertirla en harina, lo mismo que hacía el resto de los legionarios.

Mediante la Constitutio Antononiana Caracalla extendió la ciudadanía a todos los varones del Imperio, pero solo para aumentar el importe de los impuestos de sucesión, al que solamente los ciudadanos estaban obligados. De política se ocupaba poco. Su verdadera pasión eran la guerra y los duelos (Historia de Roma; Francisco Bertolini)

Bajo su gobierno se construyeron en Roma los enormes baños que llevan su nombre, que cubrían 33 acres. Un día se entusiasmó y quiso imitar a Alejandro Magno. Reclutó una falange armada y se dirigió a Persia; pero en los combates se olvidaba de ser general porque se divertía más haciendo de soldado raso y provocando al enemigo en luchas cuerpo a cuerpo.

Según el historiador Dión Casio, el emperador romano ordenó a sus soldados que saquearan Alejandría, la segunda ciudad del Imperio, por un delito trivial, y fueron muertas miles de personas, entre ellos niños, ancianos y enfermos (El Imperio Romano. Historia universal; Isaac Asimov)

Esos gestos y otros provocaron que Caracalla fuese apuñalado hasta la muerte por un jinete de su propia guardia al ponerse de cuclillas detrás de un arbusto para hacer sus necesidades, cuando se encaminaba a librar otra guerra contra Partia. Tenía apenas 31 años. Era el año 217 (Grandes generales del ejército romano; Adrian Goldsworthy)

2 comentarios:

  1. Enhorabuena por el blog. Siempre me ha parecido un personaje interesante este Caracalla, aunque demasiado sanguinario. La verdad es que su muerte no fue muy digna...En este enlace podéis ver un pequeño busto suyo. En casi todos sus retratos sale de medio lado y con su semblante serio.
    www.der-roemer-shop.de/Bustos-estatuillas-relieves/Bustos-romanos/Busto-del-emperador-Caracalla::157.html

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  2. Hola Susana. Gracias por tu comentario. Lo cierto es que Caracalla fue un tirano, pero no menos que otros emperadores que le precedieron como Calígula, Nerón o Cómodo. Cierta es la mirada tenebrosa que magníficamente han retratado de él en los bustos que se conservan...

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